La Beneficencia de Cundinamarca y el INPEC transforman los Centros de Protección Social
en espacios verdes a través de la Justicia Restaurativa
• Gracias al trabajo conjunto entre las entidades, se ha puesto en marcha un proyecto sostenible para la recuperación de las huertas que redefine los Centros de Protección Social transformándolos en espacios verdes y productivos.
(Cundinamarca, abril 8 de 2026). En una actividad liderada por las mujeres que trabajan en el Centro de Protección Social de Villeta, hombres y adultos mayores participan en una jornada de embellecimiento ambiental, demostrando el poder de la resocialización y el compromiso institucional de la Beneficencia con la recuperación del entorno y el tejido social.
La jornada de integración y trabajo ambiental estuvo acompañada de presentaciones artísticas, danza y música, convirtiéndose en espacio de celebración, fraternidad y reconocimiento, potenciando valores como la gratitud y la cercanía, fortaleciendo lazos de amistad, resiliencia y nuevos liderazgos que transforman a los Centros de Protección Social en verdaderos hogares para el adulto mayor.
Edwin Sánchez, director de Centro de Protección Social de Villeta, resalta la importancia de esta alianza para incentivar las actividades alternas de abuelos y abuelas en el campo con proyectos productivos de alto impacto. “El propósito es impactar en positivo a la comunidad mediante procesos de resocialización, fortalecimiento institucional y promoción de valores que contribuyen a la convivencia ciudadana en entornos de paz, naturaleza y proyectos productivos”.
Esta experiencia con los abuelos y abuelas, se convierte en un ejemplo de integración, solidaridad y trabajo colectivo, permitiendo no solo mejorar los espacios del centro, sino también fortalecer el sentido de pertenencia, la ocupación significativa y el bienestar integral de quienes residen en él.
De igual manera, la jornada permite potenciar los cultivos y procesos productivos que se desarrollan al interior de la institución. Para la beneficencia, el cuidado del entorno y la apuesta permanente por un envejecimiento activo, saludable, digno y participativo es una consigna crucial para el cumplimiento de la misionalidad.
Esta alianza estratégica no solo mejora el aspecto visual y ambiental de los espacios intervenidos, sino que también dignifica a los participantes al brin-darles herramientas de trabajo en equipo, disciplina y sentido de pertenencia.